LA MÚSICA COMO ESTRATEGIA DIDÁCTICA EN EL NIVEL PREESCOLAR”

GUSTAVO SERRANO HERNÁNDEZ

Introducción

Desde que el hombre existe sobre la faz de la tierra, existe la música. Los sonidos guturales de diferente altura (melodía) y duración (ritmo) acompañados de la danza y el palmoteo, fueron las primeras manifestaciones musicales de los humanos más primitivos. Así mismo, al observar al niño en sus primeros días de nacido, vemos que suele abandonarse, cuando está contento, a un canturrear vago que bien puede llamarse canto melódico, ya que son sonidos de diferente altura y duración.[1]

 

La música conlleva implícitamente un poder para provocar estados de ánimo diferentes, siendo esto lo que hace que tenga valor. Tomemos como ejemplo a la civilización antigua más desarrollada: el pueblo griego. Para ellos “la música era más que un arte, una ciencia y más que un medio de solaz, un elemento indispensable y eficaz de formación moral. Los modos musicales griegos tenían un poder psicológico que se clasificaban, según sus efectos, en calmantes, excitantes, y debilitantes”.[2]

 

Todas las civilizaciones, en todos los tiempos han empleado la música para algún fin específico: “En la Edad Media y el Renacimiento, se concedía crédito absoluto al poder curativo de la música en el campo nervioso y mental; en las fábricas modernas aumenta el esfuerzo y la resistencia al cansancio. Influye también en las emociones ajenas al arte, como en el caso de los cantos e himnos patrióticos que enardecen al ser humano provocando el amor a la patria”.[3]

 

La música, debido a su poder para cambiar nuestro estado de ánimo, ha sido utilizada para los fines más nobles así como también, por desgracia, para los más ruines. Por medio de la música se han transmitido las costumbres, los valores culturales y morales, las creencias y los acontecimientos más importantes de los pueblos desde tiempos muy remotos. En la educación también se ha utilizado como una herramienta muy valiosa, recordemos que en el siglo XII el CUADRIVIUM compendiaba el estudio de la música, la aritmética, la geometría y la astronomía, pertenecientes al nivel superior de ese entonces. Afortunadamente, no sólo en las academias se practicaba la música, ya que lo hacía la madre al arrullar a su hijo, al tratar de calmarlo cuando éste se encontraba intranquilo, cuando cariñosamente lo acariciaba, cuando le enseñaba juegos infantiles, en fin, en todo momento y lugar.

 

 

Desarrollo

LA MÚSICA EN LA EDUCACIÓN BÁSICA

Por lo anteriormente visto, pareciera lógico, que todo sistema educativo contemple a la música como un elemento más para la formación integral del individuo. Sin embargo, y aquí está el problema, sólo se ve a la música como un elemento de distracción y relax de las jornadas diarias de estudio. No se le contempla ni por error, como una materia elemental en el currículo escolar, es una materia especial (de relleno como dicen los alumnos), ni siquiera imaginar que se le dé el carácter de académica a la altura de las matemáticas o del español; a este respecto señala el compositor y pedagogo César Tort: “México es una sociedad sin juicio sonoro, las autoridades educativas no se dan cuenta que lo necesitamos tanto como la ciencia, los números, la técnica y los músculos”.[4]

La enseñanza musical en la educación básica no sólo es para la formación artística y cultural, sino que su trascendencia es tal, que refuerza los conocimientos adquiridos en otras materias. Tort, nuevamente nos lo remarca: “[...] el deber básico de la educación básica es hacer un niño auténticamente mexicano, sin ísmos. La enseñanza de la música y la lírica folclóricas, en ese sentido, nos ayudan a conocer la historia, la geografía y los diferentes tipos de gente del país”.[5]

La música en el Jardín de Niños tiene una finalidad muy concreta, que no es la de inicializar a los futuros músicos, sino, de contribuir al desarrollo del niño preescolar en las áreas afectivo-social, cognoscitiva y motora,[6]o sea, de manera armónica.

 

En el área afectivo-social, se fomenta la autoexpresión, la espontaneidad, la vehemencia, la adaptación social y el sentido de responsabilidad, favorece la afirmación de opiniones propias y ajenas.[7]

 

En el área cognoscitiva, se desarrolla la sensopercepción auditiva, la adquisición del lenguaje, la afinación en el canto, la precisión de las respuestas motoras, la comunicación, la memoria, la capacidad de análisis, las estructuras formales y la capacidad de abstracción.[8]

 

Y en el área motora, desarrolla la coordinación gruesa y fina, mejora su respiración, y se inicia en la lectoescritura.[9]

 

No obstante, el nuevo Programa de Educación Preescolar 2004, descarta que existan evidencias de que “…ciertas actividades específicas tengan un efecto directo sobre determinadas formas de conexión neuronal”.[10] Tal vez no crean demasiado en fórmulas mágicas, pero la música si tiene esa “magia” que puede hacer que se dé esa conexión neuronal:

El niño, desde antes de nacer, ya posee una gran capacidad de escucha, de hecho la audición es el primer sentido que se desarrolla y el último que se mantiene funcionando.[11] Es sabido que entre los seis meses y los siete años, el cerebro absorbe con mayor efectividad cualquier información o estímulo que se le proporcione[12] y, siendo la música la única disciplina que hace trabajar a la vez los dos hemisferios del cerebro[13] es muy recomendable que ésta se empleé como una herramienta muy poderosa en la educación. El niño que escucha música desde temprana edad será más sociable y de fácil integración,[14] además de favorecer un mejor aprendizaje en la escuela.

 

Existe históricamente un inicio de los Jardines de Niños con actividades en las que la música era primordial. Lamentablemente no podemos decir que se le siga dando la importancia que en los inicios del “Kindergarten” tuvo la música, a pesar de que en este nivel educativo es en donde existen programas de música muy definidos y completos como no los tienen los demás niveles.

 

En el presente avance de investigación (la cual se llevará a cabo en el ciclo escolar 2006-2007) se presenta un diagnóstico previo que consiste en lo siguiente:

La observación de las sesiones de Cantos Juegos y Ritmos en el Jardín de Niños durante el periodo escolar 2005-2006, arroja que: los niños no entran en forma ordenada, debido a que la maestra los manda solos y de forma alternada, no todos al mismo tiempo: Así que, los primeros llegan corriendo y se dejan resbalar por el piso, luego siguen corriendo por todo el salón de música. El profesor de música tiene que dejar de tocar el teclado y poner el orden, así, los niños que siguen llegando ya no entran tan desordenados. Al cabo de unos momentos que ya se estableció la disciplina, los niños forman una ronda y entonces comienza el primer canto o marcha de entrada. Cuando la maestra llega, por lo general a mitad de la sesión, sólo entorpece la marcha de la clase, ya que con voz muy fuerte trata de poner en orden a algún niño que pierde la atención de la clase.

Además, se observa que algunos niños muestran apatía desde el momento de llegada al salón, ya que no cantan ni se mueven al ritmo de la melodía o de lo que el texto de ésta sugiere.

Otros más, al momento de ritmos en los que se tienen que mover, por ejemplo, imitando el trote de caballos, o el salticado, no quieren participar por el temor de las burlas de sus compañeros, ya que sus movimientos son torpes.

Así mismo, en un diagnóstico proporcionado por el departamento de psicología del nivel preescolar de la Institución educativa, se presenta una lista de alumnos con necesidades psicoeducativas especiales y que muestra los siguientes casos:

 

1er grado:

-Lenguaje mal estructurado, atención dispersa, falta de estimulación en casa.

-Dificultad en lenguaje, problema de conducta por falta de límites.

-Dificultad en lenguaje y problema de adaptación.

 

 

2º A

-Problema de lenguaje, inquietud.

-Dificultades serias en lenguaje.

-Problemas de madurez, ligeras dificultades en aprendizaje, desatento. Ha mejorado

 

2º B

-Problema adaptativo, desatento, inmaduro emocionalmente.

-Ligeras dificultades en lenguaje.

-Problema adaptativo, insegura, sensible, dificultades emocionales.

-Problema de conducta, inquieto, impulsivo, agresivo.

-Problema de conducta, impulsivo.

-Problema de lenguaje.

 

3º A

-Ligeras dificultades en lenguaje, distraído, dificultad en el proceso de lecto-escritura.

-Dificultad en conducta.

-Dificultad en el proceso de lecto-escritura.

-Problema de conducta, inquieto, impulsivo.

-Problemas de lenguaje.

 

3º B

-Problema de aprendizaje, desatenta, pasiva, introvertida.

-Dificultades en lenguaje.

-Sonambulismo esporádico.

 

Así que se plantea el siguiente problema de investigación:

 

¿Cuáles son las estrategias didácticas musicales que favorecen el desarrollo armónico del niño preescolar?

 

Objetivo General

 

Determinar las estrategias didácticas musicales que favorecen el desarrollo armónico del niño preescolar.

 

 

Supuesto

 

El empleo de determinadas estrategias didácticas musicales incide favorablemente en el desarrollo armónico del niño preescolar.

Conclusión

La música es un elemento eficaz para propiciar el desarrollo armónico de las personas, pero no cualquier música, ni de cualquier modo. Así mismo, debe haber especialistas en la materia que nos orienten en los diferentes casos y formas en que la música y los tipos de música nos pueden ayudar. Su empleo en la educación básica y concretamente en el preescolar no debe ser sólo un elemento para la dispersión del cansancio acumulado en otras clases, ya que la música tiene mucho más que ofrecernos.

 

 

Bibliografía

 

AQUINO, Francisco, Cantos para Jugar, t. 1, 3ª ed., 5ª reimp., México, Trillas, 1997, 134 p.

BERNAL JIMÉNEZ, Miguel, Historia de la Música, México, [s. E.], 1964, 85 p.

CAMPBELL, Don, El efecto Mozart para Niños, traducción de Amelia Brito, Barcelona, Urano, 2001, 307 p.

FERRERO, María Inés, et. al., Planeamiento de la Enseñanza Musical, Buenos Aires, Ricordi, 1981, 99 p.

IBARRA, Luz María, Aprende Mejor con Gimnasia Cerebral, 9ª ed., México, Garnik, 1999, 126 p.

ISSN: 1577-0354

JIMÉNEZ VÉLEZ, Carlos Alberto. La música y el aprendizaje. [online]. http://www.geocities.com/ludico_pei/musica_y_aprendizaje.htm

SÁNCHEZ PEÑA, Ada Aurora, “Para abrir las aulas”, Entrevista con Juan Carlos Rybin, en La Nota Musical, México, Pianos y Órganos, S. A., no. 1, enero-febrero de 1995, pp. 17-19.

SEP, Subsecretaría de Educación Elemental, Dirección General de educación Preescolar, Manual Música y Movimiento para Jardines de Niños, [s. f.], 101 p.

VARGAS, Ángel, “¿Y la Educación Musical?”, (La Jornada, 25/10/04), en Educadores, segundo bimestre, [s.p.i.].



[1] Miguel Bernal Jiménez. Breve Historia de la Música.

[2] Ibidem.

[3] SEP. Lineamientos Didácticos para la Sesión de Cantos Juegos y Ritmos. Pág. 11.

[4] Ángel Vargas, “¿Y la Educación Musical?

[5] Idem

[6] SEP, Manual Música y Movimiento para Jardines de Niños, p. 8.

[7] Idem

[8] Idem

[9] Idem

[10] SEP, PEP 2004, p. 11.

[11]

[12]

[13]

[14]