Como parte de las medidas instauradas con la creación de la Dirección del Archivo General, se instaló y equipó un taller de restauración. El mismo cuenta actualmente con la infraestructura necesaria para permitir la realización de sus principales metas, a saber:

 

 
  1. La conservación preventiva, que tiene el fin de crear un ambiente más favorable para los libros y documentos, persiguiendo últimamente la no manipulación directa del material.

  2. Un nivel de intervención directo, que busca la sola estabilización del material sin detenerse en el detalle, debido a las cantidades de libros y documentos que están en espera de ser atendidos.

 

 

 

 

 

     A través de ellos cumplimos con el objetivo del taller de conservar el material documental y bibliográfico que resguarda la Dirección del Archivo General, aplicando las medidas necesarias de conservación y de restauración que faciliten el acceso de los investigadores al material.

    Dentro de estas medidas se ha incluido la documentación de los procesos que se realizan al interior del taller, para sistematizar y regular las actividades del mismo. Igualmente se ha introducido la atención permanente de los sistemas contra incendios, de aire acondicionado y de control del ambiente, adecuándonos a las políticas actuales donde se privilegia la conservación a la restauración, ya que ésta última es un signo de las inadecuadas medidas de preservación de acervos.

     En el cumplimiento de estas labores ha sido vital la participación del servicio social universitario, quien realiza actividades de conservación en los acervos familiarizándose y sensibilizándose con los mismos.

     Asimismo el taller brinda atención y asesoría a otras áreas de la propia Universidad que resguardan material en soporte de papel, muebles u objetos con carácter patrimonial e histórico.

    Para efectuar óptimamente todas estas actividades, el personal que labora en el taller se mantiene en preparación constante, a través de cursos o estadías en otros centros de conservación.