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Resumen:
La solidaridad es la voluntad de comprender la situación del otro. Y esto
no pasa por una mera sensibilización. La identidad moral de la persona depende
de la toma de conciencia que se logre hacer. En la Universidad, el aprendizaje
para la solidaridad consiste en analizar y trabajar sobre la raíz de las
distintas pobrezas, de modo que se produzca un proceso reflexivo en los alumnos,
que los lleve a asumir una postura moral que les haga actuar en consecuencia. La
Universidad De La Salle Bajío promueve programas de reflexión y acción en
beneficio de los grupos vulnerables de la comunidad.
Palabras clave: educación
para la solidaridad, ruptura moral, programas de
desarrollo comunitario.
Contenido:
De acuerdo con el
informe de la UNESCO, la educación en el siglo XXI
deberá privilegiar cuatro aprendizajes
fundamentales: aprender a conocer, aprender a hacer,
aprender a ser y aprender a convivir (Delors,
1996). Sin embargo, enseñar a convivir en una
sociedad donde impera la pluralidad, en un mundo
globalizado, en un mundo generador de exclusión
social, puede no resultar tan simple.
Sylvia Schmelkes
explica que aprender a convivir significa
aprender a ser solidarios, pues la solidaridad
se encuentra referida al otro (al ser humano que
está frente a mí) y a los otros (los pueblos,
comunidades, culturas y sociedades diferentes de la
propia). Para ella, la educación debe servir para
formar una población:
“En síntesis, aun
para lograr individuos más productivos y capaces de
aprovechar adecuadamente las ventajas de las
cambiantes situaciones de la ciencia, la tecnología,
la organización productiva y los mercados, nuestros
sistemas educativos tendrán que desarrollar su
capacidad formativa en el sentido más fiel del
término.” (Schmelkes, 2004)
Habrá que
entender entonces, que la solidaridad es la voluntad
de comprender la situación del otro. Y esto
no pasa por una mera sensibilización (como muchas
veces ha sido entendido el trabajo de solidaridad en
los ambientes escolares), pues si la educación es
concebida como una acción encaminada a mover los
corazones, debemos afirmar que lo que cambia los
corazones es la reflexión y no el sentimiento.
La identidad
moral de la persona depende de la toma de conciencia
que se logre hacer. En la Universidad, el
aprendizaje para la solidaridad consiste en analizar
y trabajar sobre la raíz de las distintas pobrezas,
abordada desde las diferentes disciplinas, de modo
que se produzca un proceso reflexivo en los alumnos,
que los lleve a asumir una postura moral que les
haga actuar en consecuencia.

Hablar entonces
del compromiso social de la Universidad De La Salle
Bajío, es entender, primero, que la filosofía
lasallista no pretende resolver inmediatamente la
pobreza, sino educar para que se resuelva. Por eso,
la Universidad cuenta con un programa de Humanidades
(en cada semestre de su licenciatura, los alumnos
cursan una materia de este programa,
independientemente de la disciplina que estudien) el
cual proporciona elementos de reflexión para ayudar
a los jóvenes a adquirir una acertada visión del
mundo y de la vida, a forjar su identidad propia, a
discernir con criterio correcto en el mundo en que
les ha tocado vivir y a integrarse adecuadamente en
la sociedad.
Este programa
incluye diferentes áreas:
ÁREA
ANTROPOLÓGICA
Proporciona a los
jóvenes los elementos y el espacio de reflexión
sobre la naturaleza humana y sobre sí mismos.
ÁREA SOCIAL Proporciona a los
jóvenes los elementos y el espacio de reflexión
sobre el hombre como ser social y los fenómenos de
la sociedad, cultura.
ÁREA DE FORMACIÓN
CRISTIANA Propone a los
universitarios la visión cristiana como clave de
interpretación de sí mismos y del mundo, buscando
presentar de forma integral el mensaje cristiano.
ÁREA DE
ACTUALIDAD Proporciona a los
alumnos elementos para juzgar y discutir los temas
de actualidad, culturales, económicos, políticos y
sociales.
ÁREA AXIOLÓGICA Proporciona a los
alumnos los elementos para entender, juzgar y
dirigir su propia conducta.
Por otro lado, la
Universidad De La Salle Bajío cuenta también con un
departamento de Solidaridad Universitaria, el cual
ofrece a los alumnos la oportunidad de contribuir a
su formación integral a través de proyectos de
corresponsabilidad con instituciones de asistencia,
organizaciones de la sociedad civil e instancias de
gobierno correspondientes, teniendo como fundamento
los valores lasallistas (fe, fraternidad y
servicio), de modo que a su egreso puedan ser
ciudadanos críticos, responsables, participativos y
solidarios mirando hacia el bien común.
Los programas que
dicho departamento ofrecen son:
1. Proyectos con
instituciones de asistencia, a través de los cuales
los alumnos conocen de cerca distintas problemáticas
sociales, al mismo tiempo que ofrecen soluciones
creativas a estas necesidades. Actualmente, la
Universidad cuenta con 36 convenios de colaboración
con instituciones de asistencia, a través de los
cuales se ofrecen 180 proyectos diferentes.
2. Educación para
la solidaridad. A través de programas como
campamentos, talleres de cuidado ambiental, ciclos
de cine y derechos humanos, etc., este departamento
pretende reflexionar con los alumnos lo que
significa la solidaridad y los modos de ejercerla en
el mundo contemporáneo.
3. Brigadas
Comunitarias, en las que, a través de un trabajo de
red con la Delegación para Guanajuato de la SEDESOL,
la Presidencia Municipal de San Felipe y la
Fundación León, la Universidad De La Salle Bajío
desarrolla proyectos de desarrollo comunitario en
zonas urbano marginadas y rurales.
4. CEMDEC, Centro
Multidisciplinario de Desarrollo Comunitario que
contribuye al impulso del desarrollo social de
comunidades urbanas y rurales, mejorando su calidad
de vida a través de programas de educación no formal
impartidos por los alumnos de la Universidad.
Finalmente, en la
Universidad De La Salle Bajío el servicio de
solidaridad y la reflexión humanística se orientan
hacia la formación de personas en proceso de
continua conversión de su identidad moral. Todos
estos programas implican y quieren ser una continua
formación para el servicio a la comunidad, en
particular a los más pobres.
Bibliografía
DELORS, Jacques
(1996). La Educación Encierra Un Tesoro.
UNESCO, París.
GOROSTIAGA,
Xabier. “La construcción de las utopías desde la
cultura y la educación”, Educar para construir el
sueño: ética y conocimiento en la transformación
social. ITESO. Guadalajara 201, pp. 163-185.
SCHMELKES, Sylvia (2004).
La Formación de Valores en la
Educación Básica. SEP México, Biblioteca para la actualización del
maestro. |